El arte de ser un genio.

Hay calles que siempre nos arrancan una sonrisa. Aquel periódico que vivió sus mejores días encima de las pistas de Paddle, los conciertos de la Sala Morasol y algún que otro beso furtivo sentados en los bancos del parque del barrio no serían lo mismo sin pasar un rato por los bares cercanos a la calle Pradillo.

Si a esto unimos el trabajo y la creatividad de Carlos Moreno. Para lo bueno y para lo malo, sus creaciones son un golpe de genialidad desde la heterodoxia gastronómica. Por eso se entiende el éxito que tiene su manera de entender la cocina. Su pequeño local en el número 4 de la madrileña calle de Pradillo es un foco de luz para los que buscan comer bien a precios razonables. Con su nuevo pincho elaborado con la Dapwurst Spicy, Carlos ha vuelto a dar en la diana del éxito.

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Ahora que la primavera alarga las horas de sol, su colección de pinchos son la excusa perfecta para sentarse en una de las mesas de su terraza, junto al local de la antigua sala Morasol, como si fuese a cenar con la mismísima Debbie Harry o Chrissie Hinde, porque la madurez y el sentido común no se improvisa.

Hay creaciones de Carlos que los clientes exigen como si fueran el primer día. Como en todo local de categoría, hay que empezar por sus clásicos. Indudablemente el bocata de calamares o su tigretostón nunca deben faltar en esta carta. Posiblemente sean los competidores más serios de La lámpara de Aladino (cuscús de pato) o del Mahatma, un delicado platillo de tandoori de ciervo.

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Los más glotones puede pedir un Evita Perón, que es una quesadilla de entraña de ternera fileteada con queso provolone con chimichurri de avellana, digna de los mejores bares de Buenos Aires, que compite con Viva La Pepa, homenaje a los bares de nuestra querida Cádiz constitucional. Para los clásicos, unas bravas muy especiales o una ensalada de las que nos recrean los ambientes de los fiordos de Noruega o las callejuelas de Verona. Seguro que los Dapwurst aquí demuestran su personalidad, que para eso estamos.

Evboca. Cl. de Pradillo, 4. Madrid. Tlf. 915 195 564.