Afición por la salchicha

Sin ánimo de quitarle protagonismo a las emocionantes partidas de fútbol, no sólo la pelota y los jugadores son los protagonistas. Al parecer, y sabemos que es fácil de adivinar, hay un ingrediente estrella que no falta en los estadios de los países europeos cada vez que hay un juego de fútbol. ¡La salchicha…es futbolera!. Y, es que se ha descubierto que la salchicha es fundamental para muchos aficionados de diferentes países europeos que disfrutan de un buen juego y de una buena salchicha.

Los croatas disfrutan de sus buenos perritos calientes y bocatas de salchicha. En Bulgaria y República Checa, las salchichas y la cerveza son la pareja perfecta de los aficionados. Según Ondřej Zlámal, corresponsal de la UEFA, existen competiciones entre locales para preparar la mejor salchicha polaca, sin embargo, comenta: «la comida es tan poco saludable que si un jugador se atreve a comer una salchicha polaca, sería multado por su entrenador”.

Hot Dog

Si nos vamos a un estadio de fútbol en Dinamarca tenemos que tener presentes que hay que dejarle espacio al hambre para saborear las típicas dos salchichas encima de un pan deliciosamente cubiertas por una salsa de tomate y mostaza. Eso sí, requisito importante: se come en el descanso y no puede faltar la cerveza. Pero, si nos vamos un poco más arriba, llegamos al territorio de las salchichas. Finlandia no es sólo frío, allí se come una de las mejores salchichas a la parrilla con un toque de mostaza que, obligatoriamente, hace que se repita la porción. ¡Irresistible!

Galette Saucisse

Galette Saucisse

Volviendo un poco más abajo, nos encontramos con la ‘galette saucisse’ un bocata de salchichas en Francia que tiene mucha fama en el Stade Rennais. Es una salchicha de cerdo envuelta en un panqueque de trigo sarraceno que se puede comer de pie, en cualquier sitio sin importar que esté fría o caliente. Y con las manos en la masa y una rica sidra ¡Voilà, a disfrutar!

No vamos a olvidar a Alemania y sus bratwurst. Se sabe que los alemanes son los reyes de las salchichas y del fútbol, y tiene la buena fortuna de saber disfrutarlo al mismo tiempo. Aquí, en España, las pipas son las reinas de los estadios, habrá que empezar a plantearse introducir unas buenas dapwurst. ¿Clásicas?. En la variedad está el gusto y lo bueno que tenemos es que se puede elegir diferentes sabores.